No hay edad para el gimnasio.

“Todos los hospitales deberían contar con gimnasios para que los ancianos hagan ejercicio físico, imprescindible, por ejemplo, para evitar las atrofias de los pacientes encamados, que podrían también aliviarse con otro tipo de diseño de camas que les permitan, por ejemplo, hacer ejercicios tumbados. Para recuperar lo perdido en 10 días de cama se necesitan dos meses de ejercicio. Pero los ancianos enfermos tienen muy poca reserva de músculo, y se deterioran rápidamente. Por eso hacen falta unidades de geriatría para tratar la fragilidad: al hospital solo nos llegan con discapacidad, no frágiles. Un poco de ejercicio tiene un gran efecto de mejora”. Estas son las palabras del doctor Rodríguez Mañas.

Se ha dejado definitivamente atrás el concepto de que la actividad física es sólo para jóvenes o deportistas. Sin embargo, el ejercicio físico es más que una actividad para permanecer saludable. El ejercicio modifica en forma positiva a nivel cerebral, social y cognoscitivamente y ha sido un factor clave en el desarrollo del pensamiento humano.


Artículo subido por Alexandre Abeijón

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