El tráfico de órganos amenaza la seguridad sanitaria de EE.UU.

Especialista en trasplante de órganos advierte sobre una “una bacteria peculiar” detectada en pacientes que recibieron órganos provenientes de fuentes no reguladas (ilegales)

Estadounidenses que obtienen trasplantes de órganos ilegales en el extranjero pueden, sin saberlo, traer enfermedades infecciosas al país, dijo un especialista en trasplantes de EE.UU.

El doctor Francis Delmonico, profesor de cirugía en la Escuela de Medicina de Harvard, dijo que, en este momento, no hay un registro que determine cómo o dónde una persona ha obtenido un órgano para trasplante fuera de EE.UU. Cuando regresan a EE.UU. después de obtener órganos ilegalmente, pueden traer toda clase de enfermedades infecciosas. Todavía no se requiere declaración de aduanas que indique que haya ingresado tejido en vivo al país, ni existe un registro médico para la fuente de órganos del extranjero.

“El paciente que recibe el trasplante está inmuno depremido y, por lo tanto, es vulnerable a las infecciones extrañas si han viajado al extranjero donde no se tengan medidas de control reguladas, o ‘transparencia’, para obtener los órganos”, dijo a La Gran Época el Dr. Delmonico.

“Estos pacientes están en riesgo de contraer tuberculosis, hepatitis, SIDA, y una gran variedad de enfermedades”, dijo, y agregó que “una bacteria peculiar” detectada en particular en los pacientes trasplantados ha surgido recientemente, lo cual aumenta esta preocupación.

“Creo que el peligro tiene que ser considerado por el gobierno”, agregó.

El Dr. Delmonico es presidente del organismo internacional de especialistas en trasplantes, The Trasplantation Society (TTS), organización que ha estado luchando para instaurar controles de regulación en países en desarrollo donde el turismo médico, especialmente el de trasplantes, puede ser una fuente importante de ingresos.

Él manifestó que estaría complacido al ver a EE.UU. más activo en detener la obtención de órganos ilegales por los estadounidenses, diciendo no solo que es ilegal, sino que se plantea un riesgo para la salud.
El Dr. Delmonico dijo que un elemento de disuasión, que ha sido efectivo en Israel (líder mundial en este sentido), fue el prohibir que los seguros cubran las cirugías de trasplantes de órganos obtenidos ilegalmente.

“La Sociedad de Trasplantes aplaude a Israel por haber tomado esa postura. No se permite a las personas ir a hacerse cirugías de trasplantes en países extranjeros, donde serían ilegales”, dijo él.

El comercio ilegal surge cuando los esquemas de donación de órganos luchan por abastecer la demanda.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que del 5 al 10% de los 65.000 trasplantes de riñón realizados en 2007 fueron obtenidos ilegalmente. Sin embargo, la Dra. Debra Budiani-Saberi, directora ejecutiva y fundadora de la Coalición para las Soluciones del Fallo de Órganos, dijo que el número de trasplantes ilegales podría ser mayor a lo estimado.

“Se calcula que el número de trasplantes de riñón en China [de prisioneros ejecutados] en 2006, fueron unos 8.000, pero pudo haber excedido esta cifra”, dijo a la audiencia del Congreso a principios de este año.

El tráfico de órganos prospera en China

El uso de órganos de trasplantes, que provienen de prisioneros condenados a muerte en China, ha sido una preocupación en particular. Una creciente industria del comercio ilegal de órganos en ese país se ha vinculado a la persecución y desaparición de los practicantes de Falun Gong, prisioneros de conciencia en China.

En 2006, el ex – secretario de Estado de Canadá, David Kilgour y el abogado internacional de derechos humanos, David Matas, escribieron un reporte que concluyó que los practicantes de Falun Gong, arrestados en masa y sin juicio, han sido asesinados en respuesta a un creciente tráfico ilícito de órganos en China.

La Sociedad de Trasplantes se ha distanciado del reporte canadiense diciendo que la investigación es del dominio de las Naciones Unidas o de la Organización Mundial de la Salud.

Hasta el presente, no ha habido investigaciones internacionales acerca del reporte canadiense, pero la Sociedad de Trasplantes ha trabajado duro para asegurar que se sigan las directivas éticas.
Recientemente, el organismo internacional ha anunciado que no recibirá reportes de investigación sobre prisioneros condenados a muerte.

“El congreso de La Sociedad de Trasplantes será en Berlín y no se aceptarán sumarios que hayan sido realizados por el uso de órganos de prisioneros ejecutados”, dijo el Dr. Delmonico.

Los funcionarios chinos han declarado que dejarán de incluir en la práctica médica el uso de prisioneros para los trasplantes de órganos, y que pondrán en su lugar un sistema de donación de órganos, pero hasta la fecha ha habido pocos resultados.

El Dr. Delmonico dijo que La Sociedad de Trasplantes está comprometida en ayudar a China a mejorar sus prácticas, pero es claro que el cuerpo internacional encuentra el sistema chino como poco ético y aborrecible.

“Quisiera asegurar que el que estemos tratando de ayudar con algo más, de ninguna manera debe ser mal interpretado como que estuviéramos consintiendo o pasando por alto el hecho de que seguimos oponiéndonos a que los órganos de los prisioneros ejecutados sean usados bajo esas circunstancias”, dijo.

Mientras tanto, La Sociedad de Trasplantes espera que se haga más en EE.UU. para disuadir a los estadounidenses de obtener órganos ilegales. Otra opción es que se registre en declaraciones de aduanas si se ha hecho un trasplante de órganos, cuándo, dónde, y si se ha realizado fuera de EE.UU. Esto conducirá a la creación de una base de datos. “Creo que una de las cosas importantes es que podamos tener una transparencia de la práctica en la que los gobiernos quieran saber quién está entrando o saliendo por los trasplantes”, dijo Delmonico.

La Dra. Budiani cree que la mafia del tráfico de órganos está estrechamente vinculada al tráfico de personas, y espera que los gobiernos usen las mismas leyes que para el crimen.

Ella dice que le gustaría ver al gobierno de los EE.UU. agregar el tráfico humano para trasplante de órganos (HTOR, por su sigla en Inglés, human trafficking for organ removal) al acta de protección de víctimas de tráfico (TVPA, por su sigla en Inglés, Trafficking Victims Protection Act).

“Este enfoque permitiría que la estructura existente de medidas de prevención, protección y persecución, así también como para la investigación, reportes, y monitoreo del tráfico de sexo y labor, sean apropiadamente extendidas para incluir el tráfico de la extracción de órganos humanos”, dijo la Dra. Budiani en audiencia en el Congreso.

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