El hombre que venció al SIDA

Timothy Ray Brown estaba viviendo en Berlín cuando, además de ser VIH positivo, sufrió una recaída de leucemia.

Se estaba muriendo. En 2007, su doctor, Gero Huetter, realizó una sugerencia radical: un trasplante de médula ósea usando células de un donante con una inusual mutación genética, conocida como CCR5 delta 32. Los científicos sabían desde hace años que las personas con esta mutación genética habían resultado resistentes al VIH.

“Cuando empezamos este proyecto no sabíamos realmente qué podría pasar”, dijo Huetter a Reuters, un oncólogo y hematólogo que ahora trabaja en la Universidad de Heidelberg, en el sur de Alemania.

El tratamiento bien podría haber acabado con Brown. En cambio, él es el único humano que logró curarse del sida.

“No presenta replicación viral y no está tomando medicación alguna. Y probablemente no tenga más problemas con el VIH”, dice Huetter. Brown se mudó a San Francisco.

La mayoría de los expertos dice que es inconcebible que el tratamiento que recibió Brown pueda ser una forma de curar a todos los pacientes.

El procedimiento fue costoso, complejo y riesgoso. Para hacérselo a otros, deberían hallarse donantes exactamente compatibles en la pequeña proporción de personas -en su mayoría con ascendencia del norte de Europa- con la mutación que los torna resistentes al virus.

El doctor Robert Gallo, del Instituto de Virología de la Universidad de Maryland, lo pone en términos concretos.
“No es un procedimiento práctico y puede causar la muerte de personas”, dijo a fines del año pasado.

Sinoussi fue más explicativa.
“Es claramente irrealista pensar que este enfoque extremadamente costoso y apenas reproducible pueda ser replicado y ampliado (…) pero desde un punto de vista científico, ha demostrado que la cura es posible”, dijo la científica.

La Sociedad Internacional del sida añadirá formalmente este mes el objetivo de encontrar una cura a su estrategia de prevención, tratamiento y atención del VIH.

Un grupo de activistas también está por lanzar un grupo de trabajo internacional para elaborar un plan de ataque científico y persuadir a Gobiernos e instituciones para que destinen más fondos.

El dinero está empezando a llegar. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos están solicitando propuestas para un subsidio de investigación conjunta de 8,5 millones de dólares para buscar una cura.

Además, la Fundación para el Estudio del sida o amfAR, acaba de anunciar su primera ronda de cuatro subsidios a grupos de investigación “para desarrollar estrategias para erradicar la infección del VIH”.

 


Esta entrada foi publicada en salud y enfermedad, videos e etiquetada . Garda o enlace permanente.

Deixa unha resposta